Joyas
La tienda vieja está cerrada. Queda el modo en que una piedra se asienta en un anillo, un collar o una pulsera.
Anillos
Un anillo toca la piel todo el día. Una piedra dura lo aguanta; una perla o una selenita, no.
Collares
Un collar descansa en el pecho y bebe perfume. Lo orgánico no tiene sitio ahí cada día.
Colgantes
Un colgante es una biblioteca pequeña en un cordón. Digan qué hay dentro, no qué «hace».
Pendientes
Un pendiente está cerca del rostro. Los filos y las piedras que se deshacen son malos vecinos ahí.
Pulseras
Una pulsera roza la mesa. El cuarzo lo aguanta; la malaquita y el nácar, menos tiempo.
Minerales
Una pieza en bruto es un libro de biblioteca sin cubierta. Guárdenla donde no se caiga.
Oro y plata
El oro y el platino se limpian con suavidad. La plata se oscurece al aire: química, no un augurio.