Piedras y niños
La página vieja ponía cuarzo rosa, amatista, cristal de roca, ágata y citrina en el cuarto de un niño. Era una lista de salón. No es motivo para dar a un bebé un hilo de cuentas.
Si una piedra se queda en el cuarto, que sea mayor que un puño y esté donde las manos pequeñas no llegan. El polvo se quita con un paño seco. Nada de baños «curativos» ni de piedras en la boca.